Drive

La película Drive, de Nicolas Winding Refn, se estrenó en 2011. Con una estética pretendidamente ochentera, narra las aventuras y los silencios de su protagonista, interpretado por Ryan Gosling, un especialista de las películas de Hollywood y que utiliza su habilidad al volante para ayudar a escapar a ladrones tras sus robos, prestándoles cinco minutos de su tiempo. En ese momento, es suyo. Después de ese tiempo, no quiere saber nada de sus compinches. Solo hay otra norma más: nada de pistolas. Si no has visto la escena inicial, es muy recomendable, incluyendo los títulos de crédito, que desfilan sobre los edificios iluminados de la ciudad de Los Angeles, mientras suena Nightcall de Kavinsky.

La historia encumbró a Ryan Gosling, e hizo que todo lo que hiciera a partir de entonces fuera observado con lupa. Además, cuenta con otros grandes actores como Carey Mulligan o Bryan Cranston.

Uno de los grandes aciertos de la película es su banda sonora. Consiguen acompañar a la película, dotarla de intensidad cuando es necesario. Perviven en tu memoria la música y las imágenes conjuntamente, consigue emocionar.

La banda sonora cuenta con canciones poderosas que revitalizan el espíritu de los 80, algunas de ellas auténticas joyas. La banda sonora original es obra de Cliff Martinez, batería que fue de los Red Hot Chili Peppers a medidados de los años 80, curiosamente.

Drive se ha convertido en un icono popular, como lo fue en su tiempo Lost in translation. Una combinación de historia, actitud, estética y música que dio en el clavo. Un círculo cerrado.

Hoy, 30 de Octubre, con Drive como excusa, alguien de la BBC va a romper las normas.

Zane Lowe, presentador de BBC Radio 1, ha reclutado a multitud de grupos musicales para crear una banda sonora alternativa para Drive. Chvrches, Foals, SBTRKT, Jon Hopkins, Laura Mvula, The 1975, Baauer, BANKS, Bastille, Bring Me The Horizon, Eric Prydz, The Neighbourhood y ZCC (Simon Neil de Biffy Clyro) son los elegidos para este cometido.

Hoy, 30 de Octubre, en la BBC se podrá ver la película Drive, pero con una nueva banda sonora. Estos artistas han buscado nuevas ideas, han extraído lo que ellos consideran la esencia de la película, y han deconstruido lo que conocen para volver a programar algo completamente nuevo. El ejercicio es realmente complicado. Y sin embargo…

Muchas veces creemos que todo está inventado, que no es posible cambiar lo establecido… Y sin embargo solo hay que querer hacerlo. Si estás en un apuro, si no ves cómo puedes salir de una situación dada, simplemente decide el camino para hacerlo. Busca la excusa para desprogramar lo que tienes en la cabeza, y vuelve a programarte. Hay mil caminos, y cuesta elegir uno diferente al que conocemos, por eso lo único que hace falta es voluntad, querer hacerlo.

Y puede que el resultado sea algo tan brillante como la canción que Chvrches ha preparado para esta ocasión.

Geografía creativa.

A principios de siglo XX se hizo un curioso experimento en Rusia. Un encargado de montaje de películas, Lev Kuleshov, montó una cinta con seis breves secuencias. En las secuencias pares el fragmento era exáctamente el mismo, un primer plano de un actor, con una expresión neutra. En las secuencias impares, mostraba ordenadamente un plato de sopa, un ataúd con una mujer en él y una niña jugando. Las escenas apenas duraban unos segundos, unos fogonazos para todo aquel que viera la película. Este es el el experimento:

Kuleshov proyectó estas secuencias a una pequeña audiencia, y obtuvo un resultado muy curioso. Los asistentes dotaban de expresión el rostro neutro de aquel actor. Aseguraban que su expresión era triste tras aparecer el ataud, sonriente tras aparecer la niña jugando, pensativa tras aparecer el plato de sopa. ¡Y la secuencia del rostro del actor era exáctamente la misma! Cada persona del público quería que aquella expresión neutra representara lo que ellos estaban sintiendo, ya fuera viendo el plato de sopa, la mujer en el féretro o la niña en sus juegos. Su cerebro les engañaba, les aseguraba cosas que no eran.

Todos hacemos lo que hacemos porque tenemos un beneficio. A veces es complicado descifrar el beneficio de algunas acciones, por no ser éste inmediato o diáfano, pero solo tenemos que poner un poco más de empeño en buscarlo. Y… ¿en qué beneficiaba a aquellos espectadores en cambiar la expresión del rostro del actor?

mulholland-drive11Simplemente, cada persona del público buscaba darle sentido a aquello que había visto. Tras ver Mullholand Drive todos buscamos un sentido a la historia, porque queríamos entender qué es lo que habíamos visto. Queremos vernos reflejado en lo que vemos, darle sentido a aquellas imágenes aparentemente inconexas. Las cosas deberían tener sentido, pensamos, e ideamos teorías inverosímiles para que todo cuadre. A esto le llamó Kuleshov “geografía creativa”.

En el experimento de Kuleshov los espectadores llegaban incluso a deformar las imágenes, a fantasear con la realidad, creer que habían visto algo que realmente no habían visto. Todo para volcar sobre las imágenes sus propias sensaciones de alegría, miedo o hambre. Si ellos habían tenido aquellas sensaciones, todos deberían sentirlo de la misma manera.

La lógica a veces nos distrae de la realidad. A veces, incluso, nos deja engañarnos. Cómo hemos construido cada uno nuestra lógica? De donde la hemos sacado? Es mi lógica la misma que la tuya? Creo yo que debe ser la misma? Cómo se van a comunicar nuestras lógicas?

El experimento de Kuleshov nos confirma que todos queremos entendernos. Queremos ponernos a disposición del otro, queremos entender lo que quiere comunicarnos. A veces, cuando las cosas no están demasiado claras, nos inventamos el mensaje. Pero bajo esos pequeños ajustes surge con fuerza la idea de que la inteligencia está al servicio de comprender lo que los demás quieren contarnos.

Es algo que tenemos dentro. Quizá no tengamos que potenciarlo, pero al menos no le pongamos trabas.