This man…

Alguna vez has soñado con este hombre?

Dice la historia que en la consulta de un psiquiatra una paciente realizó este retrato para referirse a una persona que aparecía en sus sueños recurrentemente. Ella no conocía a este hombre, ni a nadie que se le pareciera. Pero “este hombre”, como le llamó, solía hablar con ella en sus sueños, le daba consejos y le decía qué cambios debía hacer en su vida.

EL psiquiatra se quedó con el retrato sobre la mesa durante algunos días. Y cual fue su sorpresa cuando, días después, un nuevo cliente entró en su consulta y preguntó, señalando el dibujo: “Qué hace el hombre que aparece en mis sueños aquí?”. El psiquiatra comprobó que “este hombre”, al que el nuevo cliente tampoco conocía físicamente, aparecía en sus sueños para hablarle.

Intrigado, envió a varios colegas el retrato, esperando confirmación de si alguno de sus clientes lo reconocía. Y las respuestas positivas no tardaron en llegar. “Este hombre” aparecía en los sueños de muchas personas diferentes a lo largo del mundo, y nadie parecía saber a quien correspondía esa cara. Sin embargo, todos coincidían en llamarle “este hombre”.

Francia, Corea, Lituania, Estados Unidos, Costa Rica, Alemania… La lista de países con personas que reconocían a este hombre no paraba de crecer. Pero.. quien es este hombre? Por qué aparece en los sueños de tantas personas, sin aparente conexión entre ellas? Los pacientes fueron los que pusieron en marcha una web, www.thisman.org , en la que trataban de aglutinar todos los comentarios sobre este hombre, intentando solucionar el misterio. Puedes encontrar diferentes teorías sobre el caso, retratos de diferentes pacientes muy similares entre ellos, testimonios de muchisimas personas…

Todo esto asusta, quizá alguno de vosotros haya comenzado a dudar si alguna vez este hombre ha aparecido en vuestros sueños.

Esta historia, tan interesante, no es cierta. Es fruto de la imaginación de un sociólogo y comunicador italiano, Andrea Natella, que inventó la historia y puso en marcha la maquinaria para hacerla circular. Sin embargo, es creíble, enlaza con algo interior que nos hace creerla o querer creerla, nos gustaría que fuera cierta. Nos encantaría, en la pequeña parte que aún tenemos como niños, que alguien viniera en nuestros sueños y nos explicara cómo solucionar nuestros aprietos, qué pasos debemos dar para arreglar nuestros problemas. Por pedir, nos gustaría que fuera alguien con un rostro un poco más agradable, pero… la idea en sí misma es atractiva.

De cualquier manera, si rascamos un poco más, la parte adulta intervendrá en la discusión, y nos dirá que ella ha estudiado, y que sabe por qué se producen los sueños. “Son recuerdos de lo vivido, trozos de memoria”. Y ahí es cuando nos damos cuenta de que somos nosotros los que creamos los sueños para nosotros mismos. Somos nosotros los que nos hablamos y escuchamos a la vez.

Y es entonces cuando, enlazando las dos ideas, nos damos cuenta de que nos encantaría que fuéramos nosotros mismos los que nos diéramos consejos para nuestra propia vida. Nos encantaría contar con esa ayuda, una parte de nosotros apareciendo en un lugar tan libre de ataduras como los sueños, tan profundo en nosotros mismos, para poder decirnos cual es el siguiente paso a dar.

Quizá en la base de creer la historia de “this man” esté el deseo de escucharnos. Sabemos que tenemos cosas que decirnos, pero somos conscientes de que nos cuesta escucharnos. Al menos ahora sabemos que hay personas dispuestas a ayudarnos a escucharnos.

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